Se dice de tal personaje que pretendió leer/ver/escuchar todos los libros/imágenes/melodías ineludibles de este mundo. Primero, los catalogó imprescindibles en tanto correspondieran a nuevas resonancias, lenguas lanzadas hacia el límite que delira. Luego, ya completada la magna empresa, e intuyendo el final, se dedicó a armar gramáticas de esas lenguas. Gramáticas sostenidas en el quiebre, el fragmento que todo lo despliega.

Wednesday, November 11, 2009

DOS MINIFICCIONES / teresa de paz


                                                                                                faro (*)



EN SUEñO DE ENSAYO


Las sopranos gritaban los bajos emitían gruñidos los tenores suspiros los altos jadeos. El director hizo señas con los brazos para que le dieran la vuelta. Entonces las sopranos suspiraron los bajos gritaron los tenores gruñeron las altos rebeldes prosiguieron sus jadeos. Descendió sobre el patio de butacas una escalera de caracol con bocadillos en cascada. En el más absoluto silencio todo el coro se tiró escalones arriba-abajo tras ellos, pero en las bocas sólo crujían huesos de uvas y plátanos amasados. Con la lluvia pudieron al fin tragar. Escenario otra vez repleto de gritos, cortinas granate metiéndose en algunas bocas, dos trombones succionaban una melena tras otra, volaban gafas hasta enredarse en las cuerdas de algún violín. El director enfadado gritó Pianísssssimoooo. Y, oh, milagro de Haydn, una nube de brisas interiores exhaladas, acopladas en sus ritmos, fundió todos los cuerpos en una sola explosión contenida, una queja silenciosa. Una emoción quizá.



PLATINO PASION TE

Quietud obligada o voluntaria –qué malestar impide saberlo– pero el fastidio si no fuera por este sol cómplice que se resiste al otoño y caldea mi pantalla de platino donde las letras tanta pena hoy.
En la memoria esa música que anoche caminaba sin lo innecesario recia sutil y sobria por encima del pasado acerca poco a poco la matemática-pasión del amigo que enreda series de notas con silencios de certeza en tensión a la espera del quejío.
Pero la mañana es té verde cada día sol dentro de mí como esa mirada.







Teresa de Paz (Madrid). Licenciada en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid. Funda la Editorial Arnao, en 1980. Ha publicado minificciones en diversas revistas: Metamorfosis; El País semanal; y Este País, en México.


(*) Fotografia: Faro. Por Luis Carlos Ayarza

9 comments:

Leticia said...

MARAVILLOSAS estas minificciones...

Daniel said...

TERESONA, cómplice encantadora de Puerto Libre, jugadora de los juegos que todos jugamos, magnífica escribidora de cuentos breves. Encantado de leerte aquí. Abrazos cariñosos

Casandra said...

Bravo!

Encantada, me gusta leerte. Te felicito. Besos.

mcjaramillo said...

Magnificos los minirrelatos. ¡Cuanta sensibilidad y hondura!

La Malinche said...

Me encanta cómo vuela tu pluma, Teresa. Qué gusto leerte.
Un abrazo desde el Ecuador.

Anonymous said...

Teresa: música y sus emociones, traducidas fielmente en breves palabras. Hermsoso.

Chúcara

tati said...

Teresa, ya te lo dije por el blog, me encanta tu forma de escribir y esa afición por "comerte" las comas. Me olvido de todo al leerte.

Anonymous said...

Bocadillos en cascada, bocas llenas de cortinas, trombones que succionan melenas, lluvia. ¡Qué felliniano!. Imagino una escena cinematográfica.
Un beso fuerte,
Concha

DANIEL SÁNCHEZ BONET said...

muy buenas,
sobre todo la segunda...